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Bahía Blanca 15:54 hs.

Me encuentro aislada en el centro de la ciudad. Entre cuatro vidrios que dejan ver el paso de los autos, las personas, la contaminación, las llamadas telefónicas, los mensajes de texto. Las sonrisas. Las tristezas. Los abrazos, los apretones de mano, los besos de cachete. El que se despertó a las 6 a.m. El que todavía tiene la almohada en la cara.   Dos indecisos se paran en la esquina y piensan unos 4 minutos. Deben estar debatiendo sobre qué sería una buena opción, entrar al cubo en donde estoy, o no. No entraron, siguieron su camino.  Un auto en el medio de dos quiere avanzar y no puede. Intenta adelantarse, está apurado, quizás porque llega tarde al trabajo o porque quiere llegar a su hogar.     El frío inunda la ciudad pero algunas parejas se irradian calor mutuamente y por esa razón se visten de una manera no tan abrigada.     Una mujer sola pasa caminando frunciendo el ceño.      Sentado enfrente mío se encuentr...

Su Imaginación

¿Está usted cansado de hacer siempre las mismas actividades? ¿Se aburre de la rutina diaria, de lo monótono? ¿Le deprime el color de sus paredes, los llamados de trabajo? ¿Se cansa de comer siempre las mismas minutas? No espere más y adquiera el nuevo producto que ya se encuentra en el mercado, compre ya "Su Imaginación" Con ella podrá realizar infinitas actividades y hasta podrá vivir cuantas vidas quiera. -Desde que Melina usa "Su Imaginación" se ha convertido en guerrera y ha salvado millones de vidas mientras recorre el mundo sobre una gaviota. Llame ya, nuestras operadoras lo están esperando. Ventaprohibidaapersonasmenoresdeceroaños.Laempresanosehacecargodeefectossecundarioscomoporejemploquesubarbacrezcahastaahoracarlooqueseconviertaenunvirusgiganteporolvidarbañarsediariamente.

Idealizar-te

"El amor es en gran medida auto-generado, y enamorarse es un proceso que Stendahl llama cristalización. Antes de enamorarte, ves al otro como una rama desnuda. Cuando te enamorás, lo cubrís de atracciones enjoyadas que son tu propia creación en un 80%."  Anatomy of a Love Seen. Esas palabras describían a una película que vi hace un tiempo y me chocaron. Recién ahora puedo darme cuenta de que yo idealicé. Todos lo hacemos en algún momento. Mirá esa pera. A simple vista se ve hermosa. Tiene una hermosa forma, un hermoso color, una piel con una textura adorable. Me pregunto a qué sabrá. Voy a ir a probarla. Listo. Es la pera más rica que probé en mi vida. Nunca hubo ni habrá otra igual. Todo en ella es perfecto. Es todo lo que siempre quise y pude probarla. Nadie jamás podrá alcanzar tanta perfección.  La pera escuchó esas palabras y se alejó para nunca más volver. Pasó un corto tiempo y recordé a la pera, aquella fruta perfecta, única y especial que se había presentado...

Una vaca, un Nogal, una Cydonia y un poco de té

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   Puede que mis palabras no hayan sido claras anteriormente. Seguramente mi mensaje fue erróneo pero ya es tarde. Una vaca.    Comí del pasto hasta atragantarme. Llené mis cuatro estómagos. Me dolió, fue demasiado por un corto tiempo. Era exquisito. Mi ubre se hinchó al igual que todo mi cuerpo.    Cuando me quedé sin pasto comencé a derramar leche. Se hizo queso. Un Nogal.    La semilla de la esperanza no la planté yo. Un extraño la enterró con mucho cariño, afecto, atención. La regó con dulzura y risas. La fertilizó con miradas e historias. Luego la abandonó.    Las nueces crecieron, maduraron, se cayeron y el extraño nunca las recogió. Una Cydonia.    El fruto duro que se convierte en algo extremadamente dulce. Pálido hasta que se cocina con azúcar y toma color rojizo, como el amor, como la muerte. Esa semilla sí la planté yo. Para ahogarme en glucosa, hice dulce de membrillo. Un poco de té.    Solamente...

A padre jaranero. De madre posesiva.

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Le quiero a él tanto como a mis pies. Porque sirve para posarse sobre cualquier superficie y poder observar las infinitas formas de la luna. Le quiero y no es poca ni mucha cosa. Le quiero y sin razón, porque ser terca despierta mi parte más humana. Le quiero desde mi ombligo bajo hasta el suyo un poco más alto, con esos centímetros que separan le quiero. Le quiero pero escuche, no es importante que lo quiera. Le quiero sin importar lo que piense, haga, diga o no diga, le quiero. Le quería dejar el siguiente mensaje en su buzón mediante una carta que nunca fue enviada:   "Le quiero así como es ahora.    Le quiero, sin mí."

Piedra para poder ser

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   Te culpo por despertar en mí las ganas de buscarte como un loco, viajando en el aire para conseguir lo imposible, lo utópico. Pero es efímero. Fue así.    Loco es que recuerde los momentos pasados, las palabras dichas, las escuchadas, lo suave y lo áspero, lo rápido, lo lento. También lo fuerte, lo acariciado, lo abierto, lo cerrado. El hola y el adiós definitivo para el viento.    El tren está por pasar y te culpo por generar en mí preguntas y dudas. El tren que esperaba me tomó de sorpresa y quiero correr como una liebre por el camino para llegar más rápido pero en dirección contraria. Deseo lo distante. Le tengo miedo al impulso por primera vez.    Por vez primera parece que mi pensamiento está parado en la realidad y quiere evitar cualquier tipo de reacción que se genere por acción de bombeos y latidos. No creo ser yo esa persona, una que tiene miedo al futuro, una que busca no sentir.    Mi "yo" de impulsos aceptaría la propu...

Se me escapa de las manos

No se puede tener a un pájaro en una jaula porque viviría apretado y comprometido con esa situación. Tampoco se puede tenerlo volando por dentro de tu casa porque en un abrir y cerrar de ventana, se escaparía. Tengo a mi pájaro, desde que es pajarito, desde que yo nací lo tengo. Lo tuve siempre encerrado en una jaula a su vez encerrada en mi casa. Tuvo la obligación de quererme, amarme, protegerme, cuidarme, mimarme, calmarme, abrazarme, jugarme. Tuvo la valentía de mantenerme de pie hasta hace un rato en el que descubrió que podía abrir su jaula, hasta que salió de la jaula, me dio amor y se fue en un hermoso vuelo por la ventana de la habitación más cálida, la que más amor e historias tenía. La habitación con rayas marcadas en la pared que medían mi estatura con el pasar de los años. La habitación que tuvo desvelos, llantos, instantes congelados con abrazos infinitos. El pájaro no alza su vuelo por no querer estar más conmigo. Él me quiere ver crecer de una buena vez por todas, pe...