No se puede tener a un pájaro en una jaula porque viviría apretado y comprometido con esa situación. Tampoco se puede tenerlo volando por dentro de tu casa porque en un abrir y cerrar de ventana, se escaparía. Tengo a mi pájaro, desde que es pajarito, desde que yo nací lo tengo. Lo tuve siempre encerrado en una jaula a su vez encerrada en mi casa. Tuvo la obligación de quererme, amarme, protegerme, cuidarme, mimarme, calmarme, abrazarme, jugarme. Tuvo la valentía de mantenerme de pie hasta hace un rato en el que descubrió que podía abrir su jaula, hasta que salió de la jaula, me dio amor y se fue en un hermoso vuelo por la ventana de la habitación más cálida, la que más amor e historias tenía. La habitación con rayas marcadas en la pared que medían mi estatura con el pasar de los años. La habitación que tuvo desvelos, llantos, instantes congelados con abrazos infinitos. El pájaro no alza su vuelo por no querer estar más conmigo. Él me quiere ver crecer de una buena vez por todas, pe...
Me encuentro aislada en el centro de la ciudad. Entre cuatro vidrios que dejan ver el paso de los autos, las personas, la contaminación, las llamadas telefónicas, los mensajes de texto. Las sonrisas. Las tristezas. Los abrazos, los apretones de mano, los besos de cachete. El que se despertó a las 6 a.m. El que todavía tiene la almohada en la cara. Dos indecisos se paran en la esquina y piensan unos 4 minutos. Deben estar debatiendo sobre qué sería una buena opción, entrar al cubo en donde estoy, o no. No entraron, siguieron su camino. Un auto en el medio de dos quiere avanzar y no puede. Intenta adelantarse, está apurado, quizás porque llega tarde al trabajo o porque quiere llegar a su hogar. El frío inunda la ciudad pero algunas parejas se irradian calor mutuamente y por esa razón se visten de una manera no tan abrigada. Una mujer sola pasa caminando frunciendo el ceño. Sentado enfrente mío se encuentr...
Sueño con que algún día alguien me ofrezca el mismo amor, pero para qué quiero dos si ya te tengo a vos. Deseo muy desde los latidos que alguien ame a mis hijos de la misma manera en que vos me amás a mí. No creo poder ofrecer jamás a otro hombre, el mismo amor que te tengo a vos, salvo que sea un hijo mío, papá.
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